viernes, 14 de junio de 2013

Una Esclava, camino de la santidad

 El arzobispo de Sevilla, Monseñor Asenjo, presidió en la tarde de ayer en la iglesia de la Inmaculada Concepción del Colegio de las Esclavas del Divino Corazón, la apertura del proceso de canonización de la religiosa sevillana, Madre Belén. El primer paso ha sido la constitución del tribunal diocesano que será el encargado de instruir la causa de medre Belén que está formado por las siguientes personas: 

Antonio Vergara, como Delegado Episcopal; Ángel Antonio Failde, como Promotor de Justicia; Patricia García Mahamud y María del Monte Chacón, como Notaria actuaria y Notaria adjunta; José Leonardo Ruíz Sánchez, Aurora Lopera Casal y Concepción Gómez Tenorio, como Peritos en Historia y Archivos; Antonio María Calero de los Ríos y Manuel Soria Campos, como Censores Teólogos; y Teodoro Muñoz León, vicario de la Archidiócesis, que es el Postulador de la causa. Los miembros del tribunal estudiarán la vida y virtudes de esta religiosa a través de testigos directos y de la documentación existente. 

En su intervención, el arzobispo destacó "la vida sencilla pero admirable de Madre Belén" y su "intensa vida interior y de oración". Monseñor Asenjo reveló que los santos constituyen el mayor tesoro de la Iglesia y afirmó que los santos sevillanos "son el patrimonio más importante de la ciudad". 

Madre Belén (Sevilla, 6 de octubre de 1916-Sevilla, 12 de noviembre de 1977) fue, para quienes la conocieron, una mujer extraordinaria en su bondad, "era una sevillana que descolló por sus virtudes, su entrega apostólica y dedicación a los pobres con una bondad extraordinaria". Nacida en la calle Lineros, bautizada en la parroquia del Salvador, fue alumna de las Esclavas en el mismo colegio en el que ahora comienza su proceso de canonización. Sin embargo, fue muy lejos de la calle Jesús de la Vera Cruz donde desarrolló su labor apostólica: en Dianópolis, Brasil, fundó la primera misión de las Esclavas. Corría el año 1953 y, hasta entonces, la congregación no había salido de España. En 1968 regresó a España como superiora regional. Seis años después volvió a Sevilla. Falleció cuando era Superiora en Sanlúcar la Mayor, donde reposan sus restos. Treinta y seis años después de su fallecimiento en la Cruz Roja de Capuchinos, la Diócesis de Sevilla ha dado luz verde al proceso de canonización de madre Belén. Un proceso que suele dilatarse durante años, pero que en este caso cuenta a su favor con la amplísima documentación que atesoran las Esclavas. 

Accediendo a este blog puedes conocer más de cerca a Madre Belén, http://unaesclavacaminodelosaltares.blogspot.com.es/   



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