miércoles, 3 de abril de 2013

Vuelo 6321 Dirección Angola

Elisa y Patricia dos jóvenes sevillanas se van de voluntarias a Angola con nuestra Fundación Spínola Solidaria.



Patri nos cuenta sus emociones un día antes de partir.


Vuelo 6321

Tifus, fiebre amarilla, cólera, malaria, polio, meningitis, hepatitis A, hepatitis B... y tétanos, -¡Claro, el tétanos! ¿No estás segura de que te la pusiesen en el colegio? ¡Trae para acá ese brazo!-. No está mal el rosario de vacunas que llevo colgado, ¿verdad? El Tercer Mundo, el África negra,
cuando se despega de los reportajes de la tele para hacerse carne tiene algunas incomodidades...

En tan solo unas horas, ese vuelo al que le robo el código para el título me lleva a 5.746 kilómetros de las tardes en La Alfalfa; a 3.570 millas de las confidencias en La Gavidia. (Cinta, Martuchi, Reyes: os venís conmigo de alguna manera).

Mi santo abuelo solía medir la lejanía con un socorrido “aquello está en el Congo”. Pues no, abuelo, no es que Angola esté en el Congo; está más allá. Concretamente en la frontera. Más al Sur. Aún más. (Si estuviese vivo, volvería a morirse del susto).

Durante treinta años, los angoleños han sido rehenes de una guerra de la que llevan quince años intentando recuperarse. Su país es el mayor productor de petróleo del África subsahariana, pero la hermana Carlota no puede conducir cuando llueve porque las carreteras no existen; son puro fango. Angola se retuerce sobre un subsuelo de diamante; es el segundo productor del continente. Pero la corriente eléctrica es inestable. (“Patricia, muy importante, que no se te olvide la linterna, por lo que más quieras...”).

Y así se escribe la Historia. La Historia de África y la de las Esclavas, mezcladas con quienes fueron esclavos. Ellas son heroínas en el barrio Palanca, una de las zonas más deprimidas de Luanda; una llaga más en ese maltrecho costado de África. Allí en la capital han erigido un oasis con forma de colegio, en el que los niños se desvanecen en el aula del hambre que tienen.

Yo hoy tengo otro tipo de hambre. Es fruto de este empacho de “yo, mi, me, conmigo” con el que me he alimentado hasta ahora.
...

Llueve al otro lado de la ventana, aquí en Madrid, a pocas horas de embarcar con Elisa en Barajas. Estoy en una biblioteca pública, perfectamente iluminada. Confortable. Con la calefacción a pleno rendimiento, los estudiantes se liberan de sus abrigos. Cada uno tiene desplegado ante si un muestrario de bolígrafos brillantes, cuadernos, estuches. Todo es limpio y aséptico. Los coches circulan como normalmente fuera. Las alcantarillas beben; en fin, todo en orden. La ciudad parece impávida bajo el aguacero, casi agradecida por como se lleva sus malos humos.

La mayor inquietud, aquí, en el paraíso, es que a alguna se le rizará el pelo con la humedad. Vaya por Dios.

También es época de lluvias en el Trópico. En cuarenta y ocho horas os digo en qué se parece un día de lluvia en el distrito de Ventas a otro en Luanda. Posiblemente en que caen las gotas de arriba: “No te traigas las botas de agua. ¿Para qué? Aquí te resbalas con eso. Aquí todo es barro, Patricia”.

Yo soy como mis botas de agua, Señor. Un instrumento inútil y absurdo donde me llevas. “¿Por qué me llevas?” Me pregunto cada dos minutos. Y Tú respondes: “¿Y por qué no? ¿Por qué no, Patricia? ¿Por qué no? Adelante. Voy contigo”.
Patricia García Mahamud

4 comentarios:

  1. Patri,te puedo asegurar que me voy contigo no en la maleta como me encantaria pero si unidas por la comunidad y la oracion.Me alegro que aquellas inquietudes que te voloteaban hayan sido respondidas.
    Eli, Patri, todos nos vamos con vosotras,difrutad de la experiencia y como bien me gusta decir teneis que darlo "TODO Y MAS". Un besazo enorme y bon voyage

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  2. Precioso!! Que verdad tiene y cuanto me ha hecho sentir. Buen viaje y disfrutarlo, no se olvida

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  3. Muchisima suerte chicas!!! Seguro que con vuestra experiencia aportareis mucho a propios y extraños, hace falta gente como vosotros en el mundo y a mi elisita... Siempre supe que eras muy especial, hoy se ratifica! Estoy cntigo flor!!! Da de ti a los demás, es mucho lo que tienes dentro. Te quiero bonita! Suerte,tu carmelita rivero

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  4. Me encanta que haya personas que lo den todo por los demas.Mucha suerte y vivirlo a tope eso nunca lo olvidareis. Ha muchas personas esperando vuestra ayuda.

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