martes, 30 de abril de 2013

Peregrinación Misionera al Rocío (Huelva)


El pasado sábado 20 de abril, los Misioneros y Misioneras de 3º y 4º de ESO y bachillerato, junto con las hermanas Irene y Ángela y otros monitores, realizamos una peregrinación desde la Aldea del Rocío hasta Almonte por el mismo camino que recorre la Virgen en su traslado.

Dos cosas importantes nos ponían en camino: crecer y profundizar en nuestra fe aprovechando la oportunidad que nos brinda este “Año de la Fe” y también la Celebración del Año Jubilar por la presencia de la Virgen del Rocío en Almonte, por eso queríamos vivir ese Don del año Jubilar en el que como dice nuestro Obispo,
D. José:  Dios nos da su gracia en el Año jubilar para que nos convirtamos y crezcamos en el amor y rezar ante la Virgen del Rocío, nuestra Madre.

Antes de comenzar el sendero, no podía faltar una oración de la mañana para poner nuestro camino en manos del Señor y orientados a María, y que ellos nos dieran fuerzas para poder superarlo.

Después de esta, comenzamos el sendero en silencio, caminando cada uno de nosotros por una persona especial a la que le ofreceríamos este camino. Este silencio duró unos 20 minutos. Después compartimos por parejas, desde el corazón, cada una de las pautas que habíamos ido pensando en nuestro silencio.

Tras varios kilómetros recorridos hicimos una pequeña parada para beber agua y tomar algo, y a los pocos minutos, seguimos nuestro trayecto. Pero tiempo más tarde tuvimos una parada más duradera. En ella dimos el TEMA: ¡¡LA FE NOS HACE VIVIR!!  Actividades conjuntas, también tiempo de oración, dónde se nos pedía que aprovecháramos cada minuto, que cada segundo es importante y que el tiempo es oro.
Al terminar las actividades seguimos nuestro camino hasta  el lugar del almuerzo, “El Pastorcito” dónde también nos divertimos bastante ya que pudimos compartir muchas cosas con nuestros compañeros con los que normalmente no hablamos y también tuvimos la oportunidad de jugar al famoso juego “Beso o placaje”.  Y después del descanso, volvimos a ponernos en camino hasta llegar a uno de los momentos más importantes, la colocación del humilladero.

Lo hicieron la mayor y el más pequeño mientras todos cantábamos la Salve Rociera. Fue un momento muy emocionante ya que estábamos dejando huella en el camino y eso para nosotros como Misioneros es muy importante.

Finalmente llegamos a Almonte, dónde pudimos visitar a la Virgen del Rocío y pudimos hablar con ella y darle gracias por ese día tan maravilloso que pasamos juntos. Por ello una vez más

¡¡¡GRACIAS POR ESTOS MOMENTOS SPÍNOLAS INOLVIDABLES!!!

Marta Carrasco, 4ºESO (Huelva)








No hay comentarios:

Publicar un comentario