lunes, 1 de abril de 2013

Lo vivido en la Pascua Spínola 2013

“Quien es amor lo es siempre”

Comenzaba la Semana Santa y con ella una invitación fuerte, vivir la fiesta más importante del cristiano. A través del lema “Atrévete a mirar a través de Jesús” un grupo de personas con edades muy variadas se acercaba a mirar el misterio de la fe de otra manera, desde el Amor, desde la Cruz, desde la Fe y desde la Vida en el pueblo de Corteconcepción.
                                                                                                                                                            Trabajamos  nuestra mirada, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás y si nos permitíamos (y si nos permitimos) el regalo de dejarnos mirar por Jesús a través de distintas palabras del Evangelio.


           “Amor y más amor que nunca dice basta”. Llegaba el jueves, día del “Amor fraterno”, día en el que nuestros esquemas se rompieron cuando tuvimos que dejarnos lavar los pies por otros, además de lavarlos a otro compañero de camino después de haber pisado juntos nuestra tierra, nuestras debilidades, nuestra vida. No solo aprendíamos a descalzarnos delante del otro sino también a “descalzarnos ante tierra sagrada”. La manera de poner el gesto sencillo y bonito del lavatorio fue acercándonos a distintas personas del pueblo que viven situaciones de dolor, conversar un rato con ellas, darles parte de nuestro tiempo y al mismo tiempo gozar y aprender de sus vidas. El primer día del Triduo Pascual terminamos todos juntos en los oficios recordando cuánto bien nos ha hecho el Señor, conmemoramos la cena pascual y acompañamos a Jesús en Getsemaní con una Hora Santa en la Parroquía del Pueblo.

        Viernes de dolor, viernes de luto, viernes de cargar y “atrevernos a mirar a través de la Cruz”. Mediante el viacrucis, nos acercamos más a nuestras cruces, cruces pesadas y dolorosas que cobraban sentido cuando se miran a través de la Cruz del Señor, cruces sostenidas con Amor y dolor…Detrás de ese dolor tan desgarrado e incomprensible, Él está detrás abrazándonos y comprendiéndonos. Y ante esto, “¿Qué hacer por ti?” Adorar la cruz.



         El sepulcro queda vacío el Sábado Santo. El sábado, ante el silencio, el vacío y la ausencia nos adentrábamos a “mirar desde la Fe”, esa fe ungida de esperanza que se atreve a mirar el último horizonte de esta realidad. Todos juntos caminos con nuestras desesperanzas hacia el desierto donde tuvimos la oportunidad de estar con otros más que lo velaron, María Magdalena, José de Arimatea…El día se acababa y se empezaban a ver signos de Resurrección, todos como hermanos celebramos  la Vigilia Pascua en la Comunidad de Tierra Esperanza, qué gran acogida tuvimos en las que cerca de 90 personas entrábamos juntos en el paso de la muerte a la vida. Todo empezaba a cobrar sentido desde la Fe.






Jesús ha resucitado en cada uno de nosotros. Domingo de Resurrección en el que descubríamos cómo viven la Pascua en África a través del testimonio de Marceline, Esclava de Angola. Terminamos dando gracias, compartiendo tanta vida y agarrando con fuerza esa cruz que nos entregamos unos a otros el Viernes Santo de los hermanos maristas perseguidos.

“¿Acaso no arde nuestro corazón?” ¡Aleluya, Aleluya! Cristo ha resucitado.

Marta Gómez


2 comentarios:

  1. Gracias Marta por tus palabras que nos ayudarán a recordar lo vivido. Sigamos con la invitación que hemos tenido estos días: "ATRÉVETE A MIRAR A TRAVÉS DE JESÚS"

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  2. ¡¡ALELUYA!! Lo que describes es totalemente cierto... pero más cierta aún es la experiencia que cada uno llevamos por dentro ¡seguro!. Ojalá no nos cansemos nunca de mirar TODO y a TODOS a través de Jesús ¡la "visual" es bien distinta, cuando nos atrevemos! GRACIAS a todos los que lo habéis hecho posible.

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