jueves, 4 de octubre de 2012

Por la fe.... TODO LO PODEMOS EN ÉL

Pasa, entra…La puerta está abierta

Con el comienzo del curso escolar vuelven los reencuentros de la Familia Spínola. Esta vez, la FE en mayúsculas ha sido la que nos ha convocado este último fin de semana de septiembre en Sanlúcar la Mayor. FE en mayúsculas con motivo del “Año de la Fe”. Un año entero para seguir redescubriendo el camino de la fe y anunciarlo a los demás. Objetivo fundamental: hacerse pequeño para entrar en esa “Porta Fidei” (Puerta de la Fe) que siempre permanece abierta.
El camino del redescubrimiento comenzó con la invitación arriesgada de lo que somos capaces de hacer por la fe. Así, reunidos por grupos cada uno ponía color a un trozo de un puzle y expresaba lo que era capaz de hacer por la fe: “por la fe…estoy aquí; por la fe…me levanto cada día; por la fe...María fue capaz”. “Por la fe…Lo podemos todos en Él”, este era el lema que se formaba después de completar ese puzle con las inquietudes y sentimientos más profundos de alrededor de 60 personas.

Seguíamos la mañana envueltos en esa puerta que nos invita a entrar, por lo que nos trasladamos físicamente delante de una puerta que permanecía entreabierta. Allí, cada uno recogía en su pequeño Diario de la fe cómo se encuentra en este momento; de los despojos que tenemos que hacer en la vida para entrar; las cruces en nuestras vidas; cómo hemos recibido el don de la fe y situaciones difíciles en las que nos hemos sentido agarrados por el Señor. Así, enlazábamos con el desgarrador y precioso testimonio de un chico que recogía su experiencia más trágica de dolor. De fondo, se nos invitaba a olvidar esquemas mentales y no proclamar la fe como si de una manifestación mental se tratara, la fe va más allá, nace de una relación cercana y confiada. De esta manera, continuamos a los rincones, esas ayudas que están presentes en la fe y que todos vamos descubriendo antes o después: rincón de oración, de los campamentos, de la Palabra, del voluntariado, de la Eucaristía, de la Pascua, del acompañamiento, del catequista, de la Comunidad, de los Ejercicios Espirituales…

“La fe crece como experiencia de un amor que se recibe”, por eso, terminamos la tarde con una preciosa oración, expuesto el Señor, en la que pasábamos por diferentes momentos y se nos invitaba a dejarnos hacer por el Señor, hacer silencio por dentro y expresar con el cuerpo nuestros deseos más profundos. El primer día culminaba con una estupenda velada en la que a cada grupo se le pidió hacer una representación para anunciar la fe.

Llegábamos a lo último del Encuentro en el que se nos anunciaba de nuevo el lema pastoral de este año en la Familia Spínola “Creo en ti, crees en mí. ¡Creamos juntos! Vivimos con confianza. Al creer en nosotros, en los demás y en Dios creamos posibilidades ilimitadas. ¡Todo lo podemos en Él!”. Mucha confianza que antes de llegar a nuestros respectivos lugares de procedencia pusimos en práctica: “¿Soy digno/a de fiar?”. Una dinámica atrevida y profunda al mismo tiempo en la que cada uno daba motivos de confianza al otro.
Pusimos cierre al Encuentro con una Eucaristía de toda la familia y se nos invitaba de nuevo a  pasar por las puertas de la vida real en cuanto llegáramos a casa. “Abre la puerta…no digas nada. Porque creo en ti cada mañana aunque Tú no creas nada”.
Marta Gómez (Laica Spínola)

4 comentarios:

  1. Gracias Marta superbien recogido ¡cómo se nota el toque periodista! y ahora tras atravesar la puerta nos queda la responsabilidad de cuidar el tesoro de nuestra fe...cada día

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  2. ¡Qué bonita la invitación que tenemos para este curso!: cuidar el tesoro de nuestra fe... ojalá unos a otros también nos ayudemos a vivir y cuidar nuestra fe.

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  3. Lo que más me gusta de ver y leer estas noticias es la presencia de todos los miembros de la familia!!!

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    1. Muchas gracias. Siempre formarás parte de esta familia, así que cuando quieras puedes participar y compartir con nosotros. Estás en casa.

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