martes, 6 de marzo de 2012

Nuestra experiencia en Tierra Esperanza

        Unos días de frenar, de entrar en lo profundo, de dejarse hablar y tocar por el Señor, 20 jóvenes Spínola y 4 religiosas, (Huelva, Sanlúcar, Sevilla y Málaga) de todas las edades. Unos con más recorrido, otros su primera experiencia fuerte de silencio, sin duda una gracia, un paso de Dios, que agradecemos a la sencillez, acogida y entrega de la comunidad de laicos de Tierra Esperanza, sin duda vibrar con otros ante la búsqueda de Dios por medio de la oración, rasgo carismático por excelencia, es una gozada!!!

Aquí os dejamos una experiencia en primera persona:

Unas cuerdas de guitarra que suenan a Dios, unos árboles que abrazan, un silencio que acoge. Tierra Esperanza, lugar de Dios, de Encuentro, de entrega, de sueños, de oración, de acogida.


Una vez más, descubro que cuando yo consigo hacer silencio, callar todos mis ruidos, mi rutina, mi ajetreo, mi yo, entonces, es cuando me hago consciente de que Dios ya llevaba un buen rato hablando. Descubro un silencio lleno de vida, de Evangelio y de Amor.
Han sido unos días de gran disfrute al ver a Dios en el otro, en una comunidad que son manos de Dios, en otros jóvenes Spínola que viven y comparten primeros Encuentros, ratos de oración, de dudas y de búsquedas.

Pero especialmente, me llevo testimonios y opciones de vida que no pueden dejarme impasible, que me cuestiona y me invita a buscar y a caminar. Que me sorprenden, pero a la vez me redescubren el Evangelio, y me animan a esa radicalidad que asusta pero que se hace segura con Él, a esa acogida al hermano sin límites, a la búsqueda en el día a día para que sea el Señor y no yo la que hable, a descalzarme ante Él.

Me venía continuamente al corazón mi grupo-comunidad Spínola, aquella con la que busco, con la que quiero cumplir el sueño que Dios tiene para mí. Un camino difícil, pero que con profetas como la Comunidad de Tierra Esperanza, me hacen estar segura que detrás de todo hay un Sueño de Alguien que se mueve por Amor.
Porque,  “solo el CORAZÓN es capaz de fecundar los sueños”.
Claudia Porcel, Laica Spínola, Málaga.



4 comentarios:

  1. Gracias por compartir la experiencia. ¡Qué envidia dais! Je,je
    También a mí me sale agradecer a la Comunidad de Tierra ser ese "espacio verde", acogedor y de encuentro con el Señor.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Claudia, no podría resumirlo mejor.

    ResponderEliminar
  3. Ahora os toca transmitir toda esa fuerza, ganas... a los que nos hemos quedado aquí...
    Me alegro de que haya ido tan bien!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy bien dicho Clara, ¡¡¡Dad gratis lo que habéis recibido gratis!!! Esto es lo bonito de la fraternidad ayudarnos con tanto bien recibido.

      Eliminar